Esta iniciativa, inspirada en experiencias de otras localidades, busca ofrecer una alternativa al cepillo tradicional, especialmente para los visitantes y peregrinos que no suelen llevar efectivo. El nuevo sistema permite realizar donaciones de forma sencilla mediante tarjeta o teléfono móvil.
Los fondos recaudados a través de este método son cruciales para el mantenimiento del patrimonio de la iglesia. Entre las necesidades más urgentes se encuentra la reparación del suelo de madera, que se encuentra gravemente afectado por termitas, así como la cobertura de otros costes de conservación como los tejados, las cubiertas y la reposición de bajantes de cobre que han sido sustraídos.
Aunque algunos feligreses locales ya hacen uso de este sistema, está diseñado principalmente para facilitar las aportaciones de turistas, peregrinos y cruceristas que visitan la ciudad. Otros responsables de templos en zonas de gran afluencia ya han mostrado interés en adoptar esta solución para sus respectivas iglesias.




