La Audiencia Provincial de A Coruña ha celebrado la tercera sesión del juicio contra el lotero Manuel Reija y su hermano Miguel, acusados de haberse quedado con el boleto millonario. La viuda y la hija del fallecido, quien jugaba con frecuencia y tenía afición a la numerología, declararon que el hombre murió en 2014 sin conocer su suerte.
Ni lo sospechábamos; me dieron una sorpresa. Pensé que era un timo cuando recibí la llamada de la Policía.
Un funcionario de la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (Selae) testificó que Miguel Reija, delegado de Loterías en aquel momento, le informó de que su hermano había encontrado el resguardo. El delegado expresó su preocupación por el nombre de la familia.
Agentes de la Policía que participaron en la investigación, iniciada en 2018, aseguraron que el apostante se encontraba frente al lotero Manuel Reija en el momento de la comprobación del boleto. El análisis de la máquina de la administración reveló 21 movimientos en poco más de un minuto, incluyendo la comprobación del boleto premiado. Los investigadores descartaron otras reclamaciones y consideran que los datos de la máquina contradicen la versión del lotero.
La Fiscalía solicita seis años de prisión para el lotero por estafa o apropiación indebida, y otros tres para su hermano por blanqueo de capitales o encubrimiento. Los hechos se remontan al 30 de junio de 2012, cuando se selló el boleto ganador en la administración de Carrefour, en la avenida de Alfonso Molina, y fue comprobado en la oficina de San Agustín el 2 de julio de 2012.




