El reglamento para organizar las nuevas unidades docentes de Medicina en A Coruña y Vigo se encuentra ya muy avanzado. Este es el primer paso técnico significativo para materializar el acuerdo de descentralización del grado, que prevé impartir los tres últimos cursos de la titulación de forma progresiva en los hospitales Chuac y Chuvi, además de en Santiago.
Tras meses de debate político y académico, el acuerdo entra ahora en una fase más operativa. Se ultiman los detalles sobre el funcionamiento de estas unidades, sus competencias, la coordinación con la Facultad de Medicina de la USC y la articulación del profesorado.
La llegada de Rosa Crujeiras al rectorado de la Universidade de Santiago y la elección de Carmen García Mateo como nueva rectora de la Universidade de Vigo reordenan el escenario de este acuerdo ya firmado. Aunque las elecciones y las vacaciones de Navidad ralentizaron el proceso, este no se ha detenido. La próxima cuestión a definir será la financiación de la descentralización.
Rosa Crujeiras, inicialmente crítica con el acuerdo, ha adoptado una postura más institucional como rectora electa, incorporándose a la comisión de seguimiento para facilitar la transición. Por su parte, Carmen García Mateo, aunque defiende la puesta en marcha de una Facultad de Medicina en Vigo, se ha comprometido a respetar el pacto vigente, si bien señaló que la UVigo solicitaría una titulación propia si el acuerdo no se cumple.
La USC mantiene la titularidad del grado de Medicina, mientras que la UVigo y la Universidade da Coruña (UDC) aspiran a ganar peso en la formación médica. La UDC ya ha dado pasos internos, aprobando la creación de su Departamento de Medicina, concebido como pieza clave para el pacto o para retomar sus aspiraciones de tener una facultad propia.




