El establecimiento, conocido por sus tradicionales dulces y especialmente por sus roscones, no se alejará de su ubicación actual. La nueva sede estará a pocos metros de la anterior, manteniendo así su presencia en la céntrica arteria comercial de la ciudad de A Coruña.
La nueva ubicación será en el bajo del número 120 de la misma avenida, un espacio que anteriormente albergaba una tienda de maletas. La principal motivación de este cambio es la de ganar metros cuadrados que permitan a los clientes disfrutar de los productos en el propio local, y no solo para llevar.
Las obras en el nuevo local comenzarán en breve para adaptar el espacio a un concepto de confitería-degustación. Este nuevo formato incluirá mesas y sillas, creando un ambiente donde los visitantes podrán saborear las especialidades de la casa. Aunque el tamaño del nuevo local es similar, la ausencia de un obrador en su interior y una nueva distribución permitirán optimizar el espacio, ofreciendo una decoración y un uso totalmente renovados.




