La publicidad más original a veces nace en la calle y no en una agencia. Esto está ocurriendo en la avenida de Juan Flórez, en A Coruña, donde un pequeño cartel sobre una acera deteriorada se ha vuelto un punto de interés para los transeúntes.
El cartel anuncia: "Cuidado acera rota". Debajo, añade con ironía y oportunidad comercial: "Y justo aquí el buen café". Una flecha dirige la mirada hacia el local, que transforma el desperfecto urbano en un reclamo publicitario, combinando humor y la retranca característica de la ciudad.
Esta escena mezcla la crítica urbana con el marketing de proximidad. Mientras los vecinos llevan tiempo denunciando el estado de las aceras del centro, el negocio ha decidido darle la vuelta a la situación, convirtiendo el problema en una oportunidad para captar la atención. Quienes pasan reducen el paso para evitar tropezar y, de paso, leen el anuncio o deciden entrar a tomar un café.




