José Edelstein, originario de Buenos Aires y nacido en 1968, abandonó la ingeniería electrónica para dedicarse a su verdadera vocación: la física. Este cambio de rumbo lo llevó a una destacada trayectoria internacional, incluyendo su papel como anfitrión de Stephen Hawking en 2008, cuando el reconocido físico visitó Galicia para recibir el Premio Fonseca.
El experto en física cuántica y astronomía presentó ayer sus conocimientos y experiencias en la tienda Crecer Creando, un espacio de juegos de mesa y de ingenio propiedad de Ana Rodríguez. Allí, Edelstein compartió un "rato agradable" con las decenas de personas curiosas que se acercaron para escucharlo.
“"Uno escribe y da charlas y el contacto con la gente tiene ese factor que la escritura no tiene. Eso es lo más lindo."
Durante el evento, Edelstein abordó su último libro, Trece maneras de mirar al cielo, que fue el foco de muchas preguntas del público. En esta obra, el autor entrelaza astronomía, historia y arte, ofreciendo diferentes perspectivas para comprender el cosmos. Uno de los capítulos está dedicado a Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la Luna, con quien Edelstein tuvo contacto para ofrecerle el mismo premio que Hawking recibiría años después.
El investigador subrayó que la ciencia, aunque pueda parecer "chocante", es una parte fundamental de la cultura. Argumentó que, a diferencia de otras especies que construyen o se organizan, ninguna otra realiza ciencia, convirtiéndola en una actividad intrínsecamente humana.




