La Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) y CCOO han registrado un preaviso de huelga indefinida que se iniciará el 17 de abril a las 00:00 horas. Esta medida de presión se dirige a los controladores de las torres de control gestionadas por la compañía Saerco, y tendrá un impacto en dos aeródromos gallegos: el aeropuerto de A Coruña y el de Vigo. En total, la protesta afectará a 14 terminales aéreas en todo el territorio español.
Los sindicatos convocantes justifican la huelga denunciando una significativa falta de plantilla, el progresivo deterioro de las condiciones laborales y las graves repercusiones que estas deficiencias tienen en la seguridad operacional. Argumentan que el conflicto no se debe a incidentes aislados, sino a un “problema estructural” que se arrastra desde hace años, fruto de la reducción de efectivos, la sobrecarga de trabajo, la improvisación en la organización y los incumplimientos en materia de descansos, conciliación y planificación del servicio.
El conflicto no responde a incidencias puntuales, sino a un problema estructural derivado de años de reducción de personal, sobrecarga de trabajo, improvisación organizativa e incumplimientos.
Entre las causas específicas que motivan esta convocatoria, USCA y CCOO señalan la cancelación de vacaciones ya aprobadas, el uso “abusivo” de las disponibilidades, los cambios de turno comunicados con escasa antelación, la falta de claridad en los cuadrantes de descansos obligatorios y prácticas organizativas irregulares en diversas dependencias. Las organizaciones sindicales alertan de que la seguridad aeronáutica no puede sostenerse con una plantilla sometida a fatiga, estrés e incertidumbre constante.
Antes de formalizar la huelga, los sindicatos aseguran que intentaron establecer una vía de negociación con la empresa Saerco, pero las reuniones programadas fueron aplazadas o canceladas de forma reiterada. Con esta movilización, reclaman plantillas suficientes en todas las torres, el respeto a los descansos aeronáuticos y unas condiciones laborales compatibles con la seguridad operacional y la dignidad profesional. Previamente a la huelga, se ha solicitado la mediación obligatoria ante el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA).




