La compañía cervecera con sede en A Coruña presentó sus resultados fiscales para 2025, destacando un incremento en la facturación hasta los 945 millones de euros, frente a los 886 del ejercicio previo, lo que supone un alza del 6,7%. El beneficio neto también experimentó un crecimiento notable, pasando de 95 a 110 millones de euros, casi un 16% más.
Las cifras de ventas de cerveza alcanzaron los 569 millones de litros, un 4,4% más, mientras que las botellas de agua también vieron incrementado su volumen en un 6,4%, llegando a los 253 millones de litros. La empresa coruñesa mantiene su objetivo de seguir creciendo en los próximos años, buscando "diferenciar los productos y que generen ilusión y valor añadido", según declaró su presidente ejecutivo, Ignacio Rivera.
Rivera señaló posibles riesgos para el sector, como los cambios en los hábitos de consumo y el impacto de medicamentos como el Ozempic, que genera sensación de saciedad y se ha popularizado para la pérdida de peso, afectando el consumo fuera de casa e impulsando las ventas en el "supermercado" frente al sector Horeca.
La estrategia de Hijos de Rivera incluye la continuidad de su plan de internacionalización, con foco en Europa y América, y la diversificación de su oferta con nuevas bebidas y sistemas de consumo doméstico. La compañía, presente en 82 países, invirtió 170 millones de euros en 2025 para mejora industrial, logística y operativa.
La nueva fábrica de Morás (Arteixo), inaugurada el año pasado, ya asume el 20% de la producción total, mientras que la factoría de A Grela (A Coruña) mantiene el 80%. La sede corporativa global de la empresa, también en A Coruña, finalizará sus obras próximamente. Ambas factorías utilizan energía 100% renovable para la electricidad y un 63% para la térmica, con alto porcentaje de proveedores locales.




