El Sindicato de Maquinistas solicita el indulto para Garzón, dividiendo a las víctimas del Alvia
La iniciativa del sindicato busca evitar el ingreso en prisión del maquinista condenado por el accidente de Angrois en 2013, generando posturas diversas entre los afectados.
Por Redacción Diario Gallego
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Imagen genérica de una vía de tren con paisaje verde de fondo.
El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha iniciado los trámites para solicitar el indulto de Francisco José Garzón Amo, el maquinista del tren Alvia accidentado en Angrois en 2013, una decisión que ha generado división de opiniones entre las víctimas.
El departamento jurídico del Semaf está trabajando en la solicitud de indulto, total o parcial, para Garzón Amo, el único condenado por el siniestro ferroviario. Esta iniciativa, impulsada por el colectivo profesional, no contará con un apoyo unánime por parte de la Plataforma Víctimas Alvia 04155, que ha optado por no fijar una postura conjunta debido a la disparidad de sensibilidades entre sus miembros.
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"Hay que tener en cuenta que la visión que tiene una persona que resultó herida y ahora está bien es muy diferente a la de aquellas familias que perdieron a un ser querido."
En julio de 2024, Garzón Amo y el exjefe de Seguridad de Adif, Andrés Cortabitarte, fueron condenados a dos años y medio de cárcel por imprudencia profesional grave. Sin embargo, la Audiencia Provincial de A Coruña corrigió esta sentencia en enero de 2026, absolviendo a Cortabitarte y ratificando la responsabilidad del maquinista por no reducir la velocidad antes de la curva de Angrois.
Esta interpretación judicial fue cuestionada tanto por los maquinistas como por las asociaciones de víctimas, que esperaban un precedente en responsabilidades compartidas. El propio maquinista declaró en una entrevista que había solicitado a Adif la colocación de balizas de seguridad en el tramo, lamentando que ese fuera su error. Garzón Amo ha pedido perdón a las víctimas, reconociéndose responsable pero no el único culpable.
El Semaf considera que la condena genera frustración en el sector, defendiendo que el accidente se debió a un “fallo sistémico”. Su secretario general, Diego Martín, subraya que el riesgo en la curva no estaba suficientemente mitigado por los responsables del sistema ferroviario. El sindicato busca el apoyo de otras entidades del sector, basándose en indultos concedidos en accidentes ferroviarios anteriores, como el de Uharte Arakil en 1997.
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"No queremos que el compañero sufra las consecuencias de un proceso que son demasiado graves para él en comparación con el resto de implicados en todo lo que tuvo que ver con el accidente. No ha habido ningún tipo de responsabilidad para ninguna otra persona, cuando entendemos que en el siniestro ha habido un fallo del sector ferroviario en su conjunto."