El precio de los combustibles baja para el inicio de las vacaciones en A Coruña

La gasolina y el diésel son más baratos que en marzo, pero aún más caros que el verano pasado, según datos oficiales.

Imagen genérica de un indicador de combustible de un coche casi lleno en una gasolinera al anochecer.
IA

Imagen genérica de un indicador de combustible de un coche casi lleno en una gasolinera al anochecer.

La primera operación salida del verano comienza en A Coruña con una bajada en el precio de los carburantes respecto a los máximos de marzo, aunque siguen por encima de los niveles del año pasado.

La primera gran salida del verano trae un cierto alivio para los conductores de la provincia de A Coruña. La Operación Especial Verano de la Dirección General de Tráfico (DGT), que comienza hoy y prevé 104 millones de desplazamientos de largo recorrido en toda España hasta el 31 de agosto, de los cuales 10 serán en Galicia, arranca con una bajada significativa en los carburantes respecto a los récords registrados en marzo.
Según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la gasolina se vende de media en la provincia de A Coruña a 1,546 euros por litro, un 14,3% menos que los 1,805 euros del máximo anual. El descenso es aún más notable en el diésel, que pasa de 1,974 euros a 1,569 euros, una rebaja del 20,5%.
Esta diferencia se traduce en un ahorro notable al llenar el depósito. Un turismo con un depósito de 50 litros ahorra hoy 13 euros en gasolina (77 euros frente a los 90 de marzo) y 20 euros en diésel (78 euros frente a los 98). Este descenso ofrece un respiro para los miles de coruñeses que inician sus vacaciones este fin de semana.
No obstante, la comparación con el inicio del verano de 2025 muestra una realidad diferente. La gasolina es un 3,9% más cara que hace un año (1,546 euros frente a 1,487), lo que supone casi 3 euros adicionales por depósito. En el caso del diésel, el incremento es del 10%, lo que se traduce en 7 euros más por cada 50 litros repostados (78 euros frente a los 71 del verano pasado).
Así, el verano comienza con una factura de combustible alejada de los sobresaltos de marzo, pero aún por encima de los niveles del año anterior.