El encuentro, disputado fuera de casa, finalizó con un 1-1 en el marcador, con goles de Bruno Anievas e Iker Gil en los minutos finales. Este resultado dejó el camino libre para que el Celta se hiciera con el campeonato.
El conjunto olívico no desaprovechó la oportunidad y consiguió una contundente victoria por 13-0 frente al SD Solares-Medio Cudeyo. Con este triunfo, el Celta amplió su ventaja a siete puntos sobre el Deportivo, cuando solo quedan seis puntos en juego.
De este modo, la celebración del título se trasladó al sur de Galicia, confirmando el dominio del equipo vigués en esta temporada de la categoría juvenil.




