Durante años, el anterior ejecutivo de Unión por Cambre justificó la situación del Ayuntamiento, especialmente los problemas para abonar facturas, aludiendo a un "bloqueo administrativo". Esta interpretación se mantuvo incluso tras la dimisión del entonces alcalde, Óscar García Patiño, en marzo de 2024, y durante el posterior relevo en la Alcaldía.
Sin embargo, el actual Gobierno municipal asegura que la documentación técnica niega esta versión. Según explicó la regidora, lo que hubo fue un "colapso, no un bloqueo", atribuyendo la situación a deficiencias acumuladas como la falta de previsión, la no cobertura de plazas clave y la ausencia de reposición del personal necesario para el funcionamiento ordinario de la administración local.
“"Aquí lo que hubo fue un colapso, no un bloqueo."
Diana Piñeiro subraya que estas carencias responden a años de "falta de planificación", sin que se impulsaran los procedimientos necesarios para garantizar la estructura administrativa del Ayuntamiento de Cambre. A juicio de la regidora local, esa dinámica derivó en un colapso del funcionamiento municipal.
El Ejecutivo local insiste así en que la prioridad pasa ahora por una "regularización profunda de la estructura contractual y administrativa del Ayuntamiento", con el objetivo de "recuperar la normalidad institucional, garantizar la legalidad y asegurar el correcto funcionamiento de los servicios públicos".




