Tras una jornada vibrante en la que sus rivales ya han jugado, el conjunto coruñés tiene la oportunidad de mover ficha y consolidar sus aspiraciones. La intención es volver a conectar con la afición en Riazor y escalar posiciones en la tabla, después de que Almería y Castellón ganaran sus respectivos encuentros.
La única baja significativa para el equipo es la de un jugador que no podrá participar más esta temporada debido a una lesión de rodilla sufrida ante el Granada. A pesar de esta ausencia, la situación de la plantilla es favorable en comparación con otros equipos, lo que demuestra la fortaleza del conjunto. Un jugador clave ha estado con molestias por pubalgia durante meses, pero la situación general es positiva. Ante estas circunstancias, el entrenador deberá decidir su alineación inicial para el encuentro.
En la portería, la titularidad de un jugador es indiscutible, ya que ha sido la primera opción desde su llegada. Su rendimiento ha alternado momentos buenos con otros peores, pero cuenta con la plena confianza del técnico, quien ya lo dirigió en otro equipo. En la defensa, tres jugadores son fijos en las elecciones del entrenador. La incógnita reside en quién acompañará a uno de los defensas centrales, siendo un jugador belga el que tiene más opciones de ocupar ese puesto.
En el centro del campo y en la delantera también habrá cambios. En la medular, tres jugadores son inamovibles, mientras que la duda está en quién acompañará a uno de los centrocampistas, con más posibilidades para un jugador asturiano. En el ataque, un jugador es una pieza clave como segundo punta, contando también con la confianza del técnico. Dos delanteros compiten por un puesto, siendo un jugador camerunés el que tiene más opciones de recuperar la titularidad.




