La Delegación del Gobierno informó, a través de un comunicado, que tras aproximadamente una hora de inspección en el puerto coruñés y una vez analizada la situación sanitaria tanto del pasaje como de la tripulación, Sanidad Exterior dio luz verde al desembarque. Se confirmó el cumplimiento de las condiciones de seguridad y salud pública requeridas.
No obstante, un total de 21 personas que presentan gastroenteritis común permanecen aisladas a bordo del buque, siguiendo los protocolos sanitarios establecidos para estos casos.
Una vez obtenida la autorización, cientos de pasajeros comenzaron a descender del barco. Su destino era el centro de A Coruña o los numerosos autobuses que les esperaban en el propio muelle para iniciar las excursiones previamente contratadas.




