A Coruña acogió en 1991 un concierto de la artista estadounidense Whitney Houston, un evento que, a pesar de su relevancia internacional, no logró atraer al público esperado. La actuación, enmarcada en la gira I’m Your Baby Tonight World Tour, fue la única parada en España de aquella gira, lo que subrayaba la ambición de la ciudad por situarse en el circuito de los grandes espectáculos.
El Coliseum, recientemente inaugurado, aspiraba a ser un símbolo de una Coruña moderna y conectada con el mundo, capaz de atraer artistas de primer nivel. La presencia de Houston, una estrella global en la cima de su carrera, encajaba perfectamente en esta estrategia de proyección. El concierto fue incluso concebido para ser emitido a nivel internacional, buscando amplificar la imagen de la ciudad.
A Coruña quería mostrarse al mundo como capital de grandes eventos, la respuesta en las gradas dejó una fotografía mucho menos brillante.
Sin embargo, la realidad fue que la asistencia estuvo muy por debajo de lo esperado, dejando el recinto con muchos asientos vacíos. Este fracaso de público marcó para siempre el recuerdo del evento, convirtiéndolo en una de las anécdotas más destacadas de la memoria musical gallega. Las crónicas de la época destacaron la frialdad del ambiente, que contrastaba con la magnitud de la artista en el escenario.
La actuación de Whitney Houston en A Coruña tuvo lugar poco antes de que su fama se disparara aún más con la película The Bodyguard y la canción I Will Always Love You. Esto confiere al concierto una dimensión casi premonitoria, ya que la ciudad tuvo la oportunidad de ver a una artista histórica justo antes de que su figura se hiciera aún más universal e inaccesible.
Con el paso del tiempo, este episodio se ha convertido en un mito de la cultura popular gallega, un recordatorio de cómo una estrella mundial pasó por Galicia sin lograr un éxito de público. La historia sirve hoy como advertencia sobre la necesidad de crear un contexto, comunicación y expectativa adecuados para que los grandes eventos internacionales se conviertan en acontecimientos compartidos y exitosos.




