La Concejalía de Planificación Estratégica está trabajando para tener un proyecto de equipamiento público en el segundo semestre de este año, aunque su alcance todavía se está estudiando. El Ayuntamiento de A Coruña pactó la cesión del inmueble con los antiguos propietarios en 2020 y en 2023 promovió un cambio de uso para dedicarlo a servicios públicos y revitalizar la zona de Lonzas, Os Mallos y la estación de tren.
Tras dos años y medio sin novedades, en los que el Ayuntamiento tuvo que realizar obras de reparación urgentes, fuentes del Gobierno local indicaron que se está avanzando en la definición del futuro del edificio. Sin embargo, el ejecutivo local no aclaró cuáles serán los fines específicos, y los grupos municipales del PP y el BNG señalaron no conocer ninguna novedad desde que en diciembre de 2023 respaldaron la iniciativa municipal para permitir usos públicos.
“"La Concejalía de Planificación Estratégica está trabajando para tener un proyecto de equipamiento público en el segundo semestre de este año."
El inmueble tiene clasificación de equipamiento administrativo público, lo que permite usos como oficinas públicas o servicios de las fuerzas y cuerpos de seguridad. La memoria del cambio de uso indicaba que “merece la pena conservar y rehabilitar la totalidad de este edificio”, construido en los años 50 del siglo pasado, y que “está claro que el uso a implantar será el administrativo”.
La noticia fue bien recibida por los colectivos vecinales. Desde la Plataforma Vecinal Os Mallos pidieron espacios para el vecindario y consideraron positiva la instalación de oficinas públicas más cercanas al barrio. También verían con buenos ojos una instalación de la Policía Local, una posibilidad de la que se habló en el pasado. Además, propusieron zonas de ocio para jóvenes y espacios con Internet para el estudio.
La asociación de comerciantes Distrito Mallos señaló que la creación de espacios para estudiantes es una petición antigua y pidió que el edificio sea “polivalente y abierto”, con posibilidad de reservar espacios. Para esta asociación, el edificio debería funcionar como un “recinto ferial a pequeña escala”, con espacio para que los comerciantes abran una oficina, albergue torneos y amplíe la oferta del centro cívico.




