Buscan alternativas para el concierto de El Último de la Fila en A Coruña

El Ayuntamiento y la promotora barajan el estadio universitario de Elviña o los muelles de la Batería y Calvo Sotelo tras la negativa de uso de Riazor.

Imagen de un escenario de concierto vacío con luces y equipos de sonido, en un espacio exterior cerca del agua, con luces de la ciudad al fondo al anochecer.
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Imagen de un escenario de concierto vacío con luces y equipos de sonido, en un espacio exterior cerca del agua, con luces de la ciudad al fondo al anochecer.

Tras la negativa del Ayuntamiento de A Coruña a ceder el estadio de Riazor para el concierto de El Último de la Fila, la organización busca ahora nuevas ubicaciones para acoger a las cerca de 26.000 personas que adquirieron entradas.

La promotora del concierto y el Gobierno local están considerando dos opciones principales para reubicar la actuación del grupo: el estadio universitario del campus de Elviña y los muelles de la Batería y Calvo Sotelo. También se contempla la posibilidad de dividir el evento en dos noches para gestionar el gran número de asistentes y la instalación de gradas temporales, dado que muchas de las entradas vendidas para Riazor eran para asientos.
Los muelles de la Batería y Calvo Sotelo son un lugar habitual para conciertos y festivales en la ciudad, acogiendo eventos como el ciclo Noites do Porto o el festival Morriña. Sin embargo, esta opción presenta el inconveniente de que la mayoría de las entradas vendidas para Riazor eran para asientos en grada, una comodidad que no se puede ofrecer fácilmente en los muelles, aunque sí se podrían instalar estructuras provisionales. La capacidad habitual en estos espacios ronda los 13.000 asistentes, cifra que podría ampliarse.
La otra alternativa, inédita hasta el momento, es el estadio universitario del campus de Elviña, conocido como A Mariña Dourada. Este recinto cuenta con una grada lateral cuya capacidad exacta se desconoce, pero que podría acoger a parte del público con entrada sentada. Además, el campo y las pistas de atletismo permitirían la instalación de gradas adicionales para aumentar el aforo.
La decisión de no ceder el estadio de Riazor, anunciada por el Ayuntamiento, surge de un acuerdo con el Deportivo que establece la prioridad del club en el uso de las instalaciones. Cualquier actividad no deportiva debe programarse sin interferir con el calendario futbolístico, especialmente ante la posibilidad de un play-off de ascenso. Esta situación ha generado la necesidad urgente de encontrar una nueva ubicación para evitar la cancelación del concierto, que ya había vendido cerca de 26.000 entradas con precios entre 82,5 y 104,5 euros.