Arranca el juicio por la Primitiva Millonaria de A Coruña, reclamada por dos familias

Un boleto premiado con 4,7 millones de euros en 2012 es el epicentro de una disputa legal en la Audiencia Provincial de A Coruña.

Imagen de un boleto de lotería y documentos legales en un contexto judicial.
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Imagen de un boleto de lotería y documentos legales en un contexto judicial.

El juicio por la Primitiva Millonaria de A Coruña, un boleto premiado con 4,7 millones de euros en 2012, ha comenzado en la Audiencia Provincial de A Coruña, con dos familias reclamando su propiedad.

El caso, que se remonta a 14 años atrás, sienta en el banquillo de los acusados a un lotero y a su hermano, quien era delegado provincial de Loterías y Apuestas del Estado en aquel momento. Las acusaciones, ejercidas por la viuda y la hija del hombre que la investigación policial señala como el verdadero propietario del boleto (ya fallecido), y por otra persona que también reclamó el premio, buscan esclarecer la propiedad del millonario boleto.
Durante la primera sesión, el tribunal rechazó todas las cuestiones previas presentadas por las defensas, incluyendo la solicitud de apartar a una de las acusaciones particulares y argumentos sobre la ausencia de un titular legítimo. La presidenta del tribunal validó la cadena de custodia y los movimientos registrados en la terminal de la administración de lotería de San Agustín, en A Coruña, regentada por el lotero procesado, Manuel Reija.

No hay rotura de la cadena de custodia.

La Fiscalía solicita seis años de cárcel para el lotero por estafa o apropiación indebida, y la misma pena para su hermano, Miguel Reija, por blanqueo de capitales o encubrimiento. El caso surgió cuando el lotero afirmó haber encontrado el boleto premiado, lo que llevó al Ayuntamiento de A Coruña a iniciar un expediente de hallazgo en 2013 para localizar al ganador. La investigación policial posterior cuestionó la versión del lotero, sugiriendo que él mismo le había entregado el premio al verdadero dueño cuando este acudió a comprobar el boleto.
Según el relato de la Fiscalía, el hombre ya fallecido, al que se considera el propietario, acudió en julio de 2012 al establecimiento del lotero para comprobar sus boletos. El acusado, conocedor del alto importe del premio, se quedó con el boleto y no informó al apostante. Posteriormente, acudió a la delegación provincial de Loterías y Apostas del Estado de A Coruña, dirigida por su hermano, para acelerar los trámites de cobro, actuando como legítimo poseedor. El hermano, consciente de la ilegitimidad, habría colaborado para "disfrazar el verdadero origen del boleto" y hacer efectivo el premio.