Esta situación se debe al cierre temporal del aeropuerto Rosalía de Castro por obras, lo que desvía una parte considerable del tráfico aéreo de la capital gallega hacia Alvedro. Para afrontar este incremento, el aeropuerto coruñés ha implementado un plan especial que incluye un nuevo acceso, otra puerta de embarque y un refuerzo general de sus servicios.
El director del aeropuerto anunció un aumento del 70% en las operaciones programadas, pasando de seis a once destinos. Entre las nuevas conexiones, destaca un vuelo directo a Mallorca. Además, se ha habilitado un aparcamiento provisional para gestionar el mayor flujo de pasajeros y vehículos.
La Xunta de Galicia también ha contribuido a este plan de contingencia reforzando el transporte público. Se han establecido cuatro nuevos servicios entre Alvedro y la estación intermodal de Santiago, facilitando así la movilidad de los viajeros. También se ha permitido que más taxis de A Coruña operen en las llegadas del aeropuerto para garantizar una cobertura adecuada.




