La interrupción de las actividades en el aeropuerto de Santiago comenzará el próximo 23 de abril y se extenderá hasta el 27 de mayo, periodo en el que Alvedro absorberá una parte significativa de su actividad. Esta situación llevará a un incremento de más de 40 vuelos diarios en algunos momentos, frente a las 20 o 30 operaciones habituales.
Además del aumento de operaciones, la oferta de destinos también se verá ampliada. El aeropuerto pasará de operar tres rutas a ofrecer hasta once conexiones, incluyendo nuevos destinos como Sevilla, Málaga, Palma de Mallorca, Londres y París. También se reforzará la frecuencia de enlaces ya existentes con ciudades como Madrid, Barcelona o las Islas Canarias.
Esta situación supone “un gran reto” para el aeropuerto, tanto por el volumen de tráfico como por la rapidez con la que se producirá el cambio, “de un día para otro”.
Para afrontar este desafío y garantizar la calidad del servicio, el aeropuerto de A Coruña ha implementado un plan que incluye el refuerzo de personal, servicios e infraestructuras. Entre las medidas destacadas se encuentra la habilitación de un nuevo aparcamiento con 700 plazas adicionales, que se suman a las más de 1.200 ya existentes, así como un servicio de autobús lanzadera gratuito con frecuencia de 15 minutos y un nuevo acceso desde la N-550.




