Este evento subraya la posición de A Coruña como un destino clave en la cornisa cántabro-atlántica, generando un impacto económico significativo que supera los 40 millones de euros anuales en la ciudad y su área metropolitana. Los visitantes, muchos de ellos internacionales, expresaron su asombro por la belleza de la ciudad y su arquitectura modernista, aprovechando para realizar tours por puntos emblemáticos como la Torre de Hércules y el Monte de San Pedro.
La gestión del desembarco implicó un operativo especial para trasladar a los 6.600 cruceristas que optaron por desplazarse en autobús hasta la Plaza de Ourense o dirigirse directamente a la Marina. Mientras tanto, la ciudad también afrontó otras incidencias, como una manifestación de trabajadores del comercio que provocó cortes de tráfico y el avistamiento de jabalíes en la Tercera Ronda.
En el ámbito meteorológico, la jornada estuvo marcada por una situación anticiclónica, con temperaturas agradables que oscilaron entre los 15 y los 17 grados. Las previsiones para el fin de semana apuntan a la continuidad del buen tiempo, con cielos despejados y nubes altas por la tarde, aunque no se descarta la presencia de niebla costera que podría atenuar las temperaturas, que se esperan superiores a los 20 grados el domingo.
Además, la huelga indefinida de controladores aéreos en el aeropuerto de Alvedro causó el desvío de un vuelo y la cancelación de la salida a Madrid, afectando a la operatividad a pesar de los servicios mínimos. Los controladores denuncian la falta de personal y el deterioro de las condiciones laborales, advirtiendo de posibles problemas de seguridad.




