El barrio coruñés de Zalaeta acoge desde el 11 de mayo un innovador concepto de comida para llevar, centrado en recetas antiinflamatorias y sin gluten. Este nuevo espacio busca transformar la percepción de la comida saludable, alejándose de los platos insípidos y ofreciendo opciones sabrosas y nutritivas para los vecinos de la ciudad.
El proyecto nace con la intención de facilitar el acceso a una alimentación adecuada para personas con patologías digestivas, deportistas, mayores o aquellos que simplemente desean mantener una dieta equilibrada. El establecimiento funciona como una casa de comidas tradicional, donde se pueden adquirir platos equilibrados, y también como un servicio de nutrición integral, que incluye asesoramiento y menús semanales personalizados entregados a domicilio.
“"La gente no se cree que algunos de nuestros platos ni siquiera lleven sal, porque es comida sabrosa. Lo que estaba claro es que no íbamos a poner pollo a la plancha con patatas."
Detrás de esta iniciativa hay un equipo multidisciplinar compuesto por nutricionistas, dietistas y chefs, que elaboran una treintena de platos variados. La oferta incluye cocina gallega, mediterránea e internacional, siempre bajo los principios de una dieta antiinflamatoria, sin gluten, aditivos ni azúcares simples, y con una alta presencia de legumbres y verduras. La ausencia de harinas en la cocina garantiza la idoneidad de los menús para personas con celiaquía.
El coste de los menús está diseñado para ser accesible, buscando llegar a un público amplio. Un menú completo para todo el mes, que incluye comida y cena, tiene un precio de 360 euros, lo que supone unos 6 euros por plato. Este servicio también incluye consultas nutricionales y una aplicación móvil con listas de la compra y recetas para que los clientes puedan cocinar durante los fines de semana.
Entre las propuestas culinarias, destacan platos como el sushi fresco y opciones ligeras ideales para llevar a la playa, como ensaladas y wraps. La transparencia es un valor fundamental para el establecimiento, permitiendo a los clientes ver la cocina a través de una cristalera y consultar las recetas en la aplicación, fomentando así la replicación de los platos en los hogares.




