Desde las primeras horas de la mañana, los arenales comenzaron a recibir a la multitud de personas que buscaban aprovechar las condiciones meteorológicas. Paseos por la orilla del mar, toallas extendidas sobre la arena y grupos de amigos y familias disfrutando de la jornada fueron la tónica dominante, creando una estampa poco habitual para el mes de abril.
El termómetro se acercó a los 23 grados y el cielo permaneció despejado durante todo el día, lo que animó a los coruñeses a salir a la calle y acercarse a la costa. Esta situación ya se venía anunciando desde la víspera, cuando la tarde del sábado dejó una espectacular puesta de sol con tonos rosados sobre un mar en calma, que muchos también quisieron inmortalizar desde la arena.
Las previsiones indican que el buen tiempo se mantendrá durante el resto del domingo, consolidando una jornada plenamente soleada que adelantó las sensaciones estivales. Para el lunes se espera otro día de sol, aunque con un ligero descenso de las temperaturas máximas, que rondarán los 17 grados.
Sin embargo, MeteoGalicia apunta a que el martes el termómetro volverá a subir, pudiendo alcanzar los 25 grados, en una jornada que también será casi veraniega, aunque no se descarta la posibilidad de algún chubasco puntual.




