Cinco equipos finalistas han presentado sus propuestas para el diseño de la fachada marítima de A Coruña, un proyecto que busca integrar ingeniería global con conocimiento local. Estos equipos disponen de cuatro meses para detallar sus proyectos, que incluyen la integración de actividades portuarias, la posibilidad de un tren de cercanías, nuevos equipamientos urbanos, amplias zonas verdes y un mayor contacto con el agua.
La elección del proyecto definitivo está prevista para el tercer trimestre del año, con el objetivo de transformar radicalmente los muelles de Calvo Sotelo y Batería. Además, el muelle de Oza quedará liberado en el 2027, abriendo nuevas posibilidades para el desarrollo urbano de la ciudad. El presidente de la Autoridad Portuaria, Martín Fernández Prado, destacó la participación ciudadana con más de 670 aportaciones y un acuerdo institucional sobre 14 puntos estratégicos.
Paralelamente, el pleno municipal debatió un déficit de casi 10 millones de euros correspondiente al ejercicio de 2023. La alcaldesa, Inés Rey, defendió la solvencia económica del ayuntamiento y garantizó el mantenimiento de las inversiones previstas. Por su parte, el Partido Popular expresó su preocupación por la situación financiera y solicitó el informe de tesorería para un análisis más detallado.
“"La alcaldesa, Inés Rey, defiende la solvencia y garantiza las inversiones."
La transferencia de graneles industriales al puerto exterior avanza, con la previsión de completarse a finales de 2027, incluyendo la obra del tren este verano y el acuerdo con Repsol. Este movimiento es clave para liberar espacio y permitir la reordenación de las actividades portuarias, facilitando la integración de la fachada marítima en la vida urbana de A Coruña.




