Las calles de la ciudad herculina fueron el escenario principal de las movilizaciones que tuvieron lugar el 1 de mayo. Los participantes, procedentes de diversos sectores y organizaciones, se unieron para hacer visible su demanda de condiciones laborales más justas y equitativas.
Las manifestaciones, que se desarrollaron de forma pacífica, destacaron la importancia de continuar luchando por la dignidad en el empleo y por un futuro laboral más seguro para todos los trabajadores y trabajadoras.
La jornada reivindicativa subrayó la necesidad de políticas que garanticen salarios dignos, estabilidad en el empleo y la protección de los derechos fundamentales de los trabajadores, en un contexto de desafíos económicos y sociales.




