La iniciativa, que también contempla un aparcamiento subterráneo con previsión de inicio de obras para el segundo semestre de 2027, se justifica como el método para cumplir una sentencia judicial sobre la edificabilidad de la parcela de las Adoratrices.
El apoyo de la formación nacionalista fue determinante para la aprobación, tras negociar la eliminación de uno de los edificios previstos inicialmente y la inclusión de un plan de mejoras para el barrio. Desde el gobierno local califican la medida como un ejercicio de racionalidad necesario para resolver una demanda histórica de cuatro décadas.
Por su parte, el Partido Popular se ha mostrado en contra de la propuesta, calificándola de traición a los residentes y criticando la pérdida de espacio público en favor de la construcción. Los populares sugirieron que se busquen alternativas para trasladar la edificabilidad a otras zonas de la ciudad.
La contestación social también se hizo notar durante la sesión plenaria, donde representantes vecinales se manifestaron para expresar su descontento. Los colectivos del barrio reclaman que se priorice la creación de espacios libres y zonas verdes frente al incremento de edificaciones en la zona.




