A Coruña: Agrela suma su decimocuarta gasolinera

La empresa Ballenoil retoma un proyecto paralizado hace tres años, sumándose a la tendencia de instalaciones de bajo coste en este polígono industrial.

Imagen genérica de ruedas de patinete eléctrico aparcadas en una calle de piedra.
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Imagen genérica de ruedas de patinete eléctrico aparcadas en una calle de piedra.

El polígono de Agrela, en A Coruña, sumará su decimocuarta gasolinera con la reanudación del proyecto de Ballenoil, intensificando la concentración de este tipo de negocios.

La empresa Ballenoil retoma su iniciativa para instalar una nueva gasolinera en la calle Severo Ochoa, en el polígono de Agrela, A Coruña. Esta nueva apertura, una vez materializada, convertirá a este parque empresarial en el punto con mayor concentración de gasolineras de la ciudad, sumando un total de catorce instalaciones de este tipo.
Esta iniciativa se suma a la de Carbugal, que también tramita su propia gasolinera en el antiguo aparcamiento del supermercado Mercadona, cerca de Marineda City. A diferencia de la propuesta de Ballenoil, que será automática y sin personal, la de Carbugal contará con empleados y un horario limitado.
El proyecto de Ballenoil, que se encuentra en fase de evaluación ambiental, implicará la demolición del punto limpio actual para poder urbanizar completamente los terrenos donde se asentará la estación de servicio. La nueva gasolinera funcionará las 24 horas, dispondrá de tres surtidores, un centro de lavado y un punto de recarga rápida para vehículos eléctricos.
La gerente de la Asociación de Empresarios de Agrela, Teresa Firvida, reconoce el aumento significativo de gasolineras en el polígono, destacando la convivencia entre la parte industrial y la de servicios. Subraya la importancia de buscar un equilibrio para atender las necesidades diversas de las empresas instaladas.
La proliferación de estas instalaciones en Agrela se debe a las restricciones urbanísticas de A Coruña, que limitan su localización a zonas industriales como Agrela, La Artística y Pocomaco, o a grandes superficies comerciales. La normativa exige parcelas mínimas de mil metros cuadrados y espacios de aparcamiento suficientes para no afectar al tráfico.