Paseantes que disfrutaban de un paseo dominical por el entorno del Regato dos Muíños, situado en el límite entre Barbadás y Ourense, se encontraron con una preocupante imagen: numerosos peces muertos flotando en el agua, acompañados de manchas blancas. Esta situación sugiere un nuevo vertido en una zona ya muy castigada por problemas medioambientales.
Hace menos de un mes, a mediados de julio, ya se había observado una estampa similar en otra zona de este arroyo, a la altura del instituto Luis Vives. En aquella ocasión, los peces muertos emergían entre las hojas, pero no se detectó ninguna sustancia en el agua.
Los expertos medioambientales sugirieron entonces que la merma del caudal y las altas temperaturas del verano podrían ser las causas, creando una falta de oxígeno que afectaba a los peces. Sin embargo, las manchas observadas ahora apuntan a un vertido como posible causa de las muertes.




