El fuego, que se inició a las 19:54 horas del sábado, quedó completamente apagado a las 11:00 horas del domingo, según la información proporcionada por la Consellería do Medio Rural. Las tareas de extinción movilizaron un amplio dispositivo de recursos humanos y materiales.
En el operativo participaron seis agentes, nueve brigadas y seis motobombas por tierra, además de medios aéreos que incluyeron un helicóptero y seis aviones. La rápida y coordinada intervención fue crucial para controlar las llamas y evitar una mayor propagación.




