La nueva regulación crea una estructura de coordinación institucional, compuesta por una Comisión Organizadora y una Comisión Técnica, con el objetivo de garantizar criterios de examen justos y equitativos. Estas comisiones marcarán las directrices generales sobre contenidos, dificultad y cualificación, además de encargarse del desarrollo operativo y logístico de la prueba.
Se desarrollarán bancos de materiales para facilitar la elaboración de modelos de examen y los grupos de trabajo contarán con una mayor presencia de docentes de Bachillerato, aportando así un conocimiento más directo del currículo.
“"Esta norma que sale ahora con consenso, de la Consellería y de las tres universidades públicas, es una norma mejor."
El conselleiro de Educación, Román Rodríguez, señaló que el acuerdo busca "la mayor coordinación para garantizar que las pruebas sean adecuadas al nivel y contenidos del currículo de Bachillerato y que se corrijan con criterios que reflejen la buena preparación del alumnado gallego".
La nueva orden adapta la normativa gallega al Real Decreto 534/2024 e incluye tanto el proceso de acceso como el de admisión. La Comisión Organizadora estará conformada por representantes de la Consellería y de las universidades, mientras que la Comisión Técnica se encargará de las tareas logísticas y operativas.
La composición de los grupos de trabajo que redactan los exámenes también se modifica, incrementando el peso del profesorado de Bachillerato. El proceso de admisión continuará gestionado por la Comisión Interuniversitaria de Galicia (CiUG).




