Nacido en Friburgo en 1970, Fernando mantiene una profunda conexión con su origen gallego, fruto de la emigración de sus padres a Alemania en 1964. A pesar de que sus progenitores ya regresaron a Galicia, él permaneció en el país germano, visitando a su familia cada dos o tres años para mantener viva esa relación íntima con su tierra.
Su lealtad se divide entre el SC Friburgo, el club de su ciudad, y el Celta de Vigo, el equipo de su tierra. Esta dualidad se intensifica con su amistad con el actual entrenador del SC Friburgo, Julian Schuster. Se conocieron en la guardería cuando sus hijos eran pequeños y Schuster aún era capitán del equipo, una relación que se mantiene hasta hoy, como demuestra la camiseta que Fernando viste, un regalo del propio técnico.
“"Lo que yo quiero es que esa temporada el Celta se quede quinto y el Friburgo gane la Europa League, para así poder ver a los dos en la Champions el año que viene."
La noticia del sorteo que emparejaba a ambos equipos fue recibida con entusiasmo por Schuster, quien se puso en contacto con Fernando de inmediato para ofrecerle entradas. Ambos clubes comparten una filosofía de apuesta por la cantera, aunque Fernando reconoce que prefiere el estilo de juego del Celta. Para el partido de ida en el Europa-Park Stadion, Fernando augura un ambiente espectacular, esperando un empate que prolongue la emoción de la eliminatoria.




