Teis celebra 50 años de lucha vecinal

La Asociación de Vecinos de Teis conmemora medio siglo de reivindicaciones que lograron mejoras significativas en el barrio, desde el traslado de Campsa hasta la protección del litoral.

Imagen de una manifestación vecinal en Teis, con gente de distintas edades y pancartas delante de edificios de granito.
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Imagen de una manifestación vecinal en Teis, con gente de distintas edades y pancartas delante de edificios de granito.

La Asociación de Vecinos de Teis conmemora su 50 aniversario, celebrando cinco décadas de lucha colectiva que han transformado el barrio con éxitos como el traslado de Campsa y la protección del litoral.

El barrio de Teis celebra este año el 50 aniversario de su Asociación de Veciños, una entidad que nació de la necesidad de defender los intereses de los residentes frente a proyectos urbanísticos e industriales que amenazaban su entorno. La unión vecinal ha sido clave para conseguir mejoras significativas a lo largo de estas cinco décadas.
La formación de la asociación en 1976 surgió como respuesta a la construcción de la AP-9 y a los peligros en la Travesía de Vigo. Las protestas iniciales permitieron la instalación de semáforos y pasos de peatones. La lucha continuó, a veces con enfrentamientos con la policía, para mejorar infraestructuras como el alcantarillado o el túnel de A Madroa.
Uno de los logros más destacados fue el traslado de los depósitos de Campsa de Guixar, una "amenaza" para los vecinos que se materializó en una intensa campaña entre 1984 y 1991. Recogida de firmas, marchas ciclistas y protestas semanales fueron algunas de las acciones que culminaron con el acuerdo para su traslado.
En el año 2000, la asociación también se enfrentó a proyectos de puertos deportivos y ampliaciones de astilleros que ponían en peligro el litoral de A Lagoa. Las movilizaciones y asambleas informativas lograron paralizar estas actuaciones en 2005, defendiendo la ría.
Más recientemente, en 2016, una protesta simbólica con un autobús de cartón ante el Concello sirvió para conseguir una línea directa al hospital Cunqueiro, mejorando la movilidad de los residentes.
A pesar de estos éxitos, la asociación enfrenta el reto de la falta de relevo generacional. El actual presidente, Julio González, señala la dificultad de atraer gente joven en una sociedad más individualista. A pesar de ello, subraya la necesidad de mantener el espíritu reivindicativo para seguir consiguiendo avances, recordando que muchas de las mejoras actuales son fruto de la lucha de los años 70.
Actualmente, la asociación cuenta con 600 socios, pero su historia recoge más de 2.700 personas que pasaron por sus filas a lo largo de estos 50 años, manteniendo viva la tradición de lucha colectiva.