El patrimonio industrial marítimo de Vigo, excluido del catálogo de la Xunta

La plataforma Beiramar da Xente critica que los complejos fabriles vigueses no cuenten con protección patrimonial autonómica.

Primer plano de maquinaria industrial antigua en un astillero abandonado.
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Primer plano de maquinaria industrial antigua en un astillero abandonado.

La plataforma Beiramar da Xente critica que el patrimonio industrial marítimo de Vigo fuera excluido de la ampliación del Catálogo de Bienes de Valor Cultural de la Xunta, dejando a la principal ciudad industrial sin protección para sus complejos fabriles.

La plataforma Beiramar da Xente ha manifestado su discrepancia por la exclusión del patrimonio industrial marítimo de Vigo de la reciente ampliación del Catálogo de Bienes de Valor Cultural en el Litoral de Galicia. El colectivo considera inaceptable que la urbe, considerada la principal ciudad industrial marítima gallega, no disponga de ningún gran complejo fabril reconocido dentro de este instrumento de protección patrimonial.
Esta denuncia se produce en un momento clave para Vigo, con el avance de diversos proyectos de transformación en la fachada portuaria, incluyendo la futura reconversión de la antigua nave de Fribesa. Beiramar da Xente subraya que estas renovaciones urbanas deben ir precedidas de una evaluación exhaustiva de los valores patrimoniales, arquitectónicos, industriales y tecnológicos de los espacios antes de realizar cambios irreversibles.
La plataforma insiste en que el debate no debe limitarse a la sustitución de una actividad económica por otra, ni a considerar estas instalaciones como meros vestigios. Argumentan que la arquitectura, la maquinaria, los sistemas productivos y la memoria laboral asociada a estos enclaves son parte fundamental de la historia marítima e industrial de Galicia y merecen ser identificados, documentados y protegidos.
Desde Beiramar da Xente recuerdan el papel central de Vigo en la industrialización del litoral gallego, consolidándose desde finales del siglo XIX como el principal núcleo de transformación pesquera, construcción naval, industria frigorífica y conservera del noroeste peninsular. Consideran contradictorio que el catálogo reconozca elementos industriales del mar en otros municipios de la ría mientras deja fuera el principal sistema industrial marítimo de Galicia.
Entre los bienes que, según el colectivo, han quedado excluidos se encuentran las instalaciones de Alfageme, A Artística, antiguos frigoríficos históricos de Vigo y diversos conjuntos industriales en Guixar y Jacinto Benavente, esenciales para comprender la evolución económica, social y tecnológica de la ciudad.
La plataforma afirma que, tras presentar alegaciones, la Xunta respondió que estos elementos estaban fuera del ámbito de aplicación del catálogo. No obstante, sostienen que la documentación aportada acredita que parte de estos espacios se encuentran dentro de áreas afectadas por la normativa litoral y las servidumbres de la legislación de costas, y que la respuesta administrativa no cuestiona el valor patrimonial de los bienes propuestos.
Además, Beiramar da Xente destaca que la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural ya reconoció el valor patrimonial del complejo de Alfageme y la necesidad de preservar algunos de sus elementos arquitectónicos. Denuncian, sin embargo, que los principales conjuntos industriales marítimos de Vigo siguen sin una protección patrimonial integral y efectiva.
Para el colectivo, el debate trasciende la cuestión administrativa y afecta a la conservación de la memoria colectiva de Galicia. Reclaman a la Xunta una revisión de los criterios aplicados al patrimonio industrial marítimo, la identificación formal del sistema industrial litoral de Vigo como unidad patrimonial propia y la puesta en marcha de mecanismos específicos para su evaluación y protección.

La cuestión no es la exclusión de una fábrica concreta, sino la del principal sistema industrial marítimo de Galicia

La plataforma advierte que si estos espacios no encuentran encaje ni en el Catálogo del Litoral ni en los procesos de transformación urbana, la ciudadanía tiene derecho a preguntarse qué herramientas utilizará la Administración para garantizar su conservación futura.