La intervención, llevada a cabo por la Unidad de Cardiología Intervencionista, ha permitido tratar a tres pacientes que ya han recibido el alta hospitalaria y presentan una evolución favorable. El dispositivo, denominado Jenavalve, destaca por ser el primero diseñado específicamente para esta patología, ofreciendo una mayor seguridad y precisión en su fijación anatómica.
La insuficiencia aórtica ocurre cuando la válvula no cierra correctamente, provocando que la sangre retorne al ventrículo izquierdo y obligue al corazón a un esfuerzo extra. Esta condición puede derivar en síntomas como fatiga crónica, dificultad para respirar o hinchazón en las extremidades inferiores.
El procedimiento se realiza a través de un catéter introducido por la arteria femoral, lo que evita la necesidad de cirugía abierta. Esta técnica reduce significativamente el tiempo de recuperación y las estancias hospitalarias, siendo especialmente beneficiosa para pacientes con alto riesgo quirúrgico. Se estima que el centro vigués tratará a unos 25 pacientes al año con este nuevo sistema.



