El equipo vigués, que logró el ascenso a la máxima categoría en la pasada campaña, continúa su fase de construcción. Tras el reciente encuentro disputado en el pabellón Sara Gómez de Vilagarcía de Arousa, donde las celestes superaron al Benfica por 72-42, el cuerpo técnico subraya la importancia de mantener la calidad en las sesiones de trabajo.
A pesar del resultado contundente contra el campeón de la liga portuguesa, la dirección técnica mantiene la cautela. El objetivo principal para este curso es la permanencia en la División de Honor, un reto que requiere un proceso de adaptación constante, especialmente con la incorporación de nuevas jugadoras y la gestión de lesiones de larga duración.
Para alcanzar el estado de forma deseado, el calendario de preparación incluye dos nuevos partidos amistosos esta semana. Estos encuentros serán fundamentales para consolidar el sistema de juego y seguir probando alternativas tácticas antes de que comience la competición oficial.




