Las actuaciones, llevadas a cabo por las distintas unidades operativas del servicio a lo largo de toda la costa gallega, se saldaron con la tramitación de 46 actas de presunta infracción. Estas acciones se realizaron tanto en patrullas terrestres como a bordo de embarcaciones oficiales, y en colaboración con fuerzas de seguridad como la Policía Autonómica y la Guardia Civil.
Entre los aparejos retirados del mar por carecer de identificación, encontrarse en zonas no autorizadas o vulnerar la normativa vigente, figuran 503 nasas destinadas a la captura de pulpo, nécora, camarón y centollo, 129 aparejos específicos para pulpo, 25 artes de enmalle, 15 nasas tipo votirón, un vivero y diversas herramientas manuales.
En cuanto a las especies incautadas, destacó el pulpo con 117,7 kilos, incluyendo partidas sin trazabilidad o con infracciones en su congelación. También se decomisaron 40 kilos de centollo en la Ría de Vigo, 30,2 kilos de pancho bicudo sin documentación en Vilaboa, 31 kilos de nécora y más de 35 kilos de diversos bivalvos como almeja japonesa, babosa, fina y navaja. Se intervinieron además cantidades menores de percebe, calamar, choco, bogavante, raya, sargo y maragota.
El marisco y pescado decomisado que se encontraba vivo durante los controles fue devuelto al mar con el objetivo de preservar los recursos marinos. Las capturas aptas para el consumo que no pudieron ser reincorporadas al medio fueron donadas a centros benéficos y comedores sociales.




