Las estimaciones de la Autoridad Portuaria de Vigo (APV) indican que el turismo marítimo en la ciudad está en constante ascenso, acercándose a un punto crítico que se situaría alrededor de los 400.000 pasajeros anuales. Este incremento se debe, en gran medida, al tamaño cada vez mayor de los buques que atracan en el puerto, muchos de los cuales superan los 300 metros de eslora.
El número de escalas ha experimentado un salto significativo, pasando de 86 en 2024 a 124 en 2025, y proyectándose hasta 150 en 2027. Este crecimiento del 70% tanto en atraques como en visitantes fue confirmado durante la reciente feria del crucerismo en Miami, donde la APV presentó sus previsiones.
Los datos actuales ya reflejan un aumento masivo en el número de pasajeros desembarcados, pasando de 211.193 en 2024 a 306.033 en 2025, superando así todos los registros de la última década. Para el ejercicio 2026, las expectativas han mejorado, y la APV espera un resultado similar o superior al año anterior, consolidando la barrera de los 300.000 viajeros.
La previsión para 2027 es la más ambiciosa en la historia del puerto, con el objetivo de superar las 140 escalas y alcanzar los 350.000 pasajeros. La Autoridad Portuaria también considera que, a partir de los 350.000 o 400.000 pasajeros, podrían surgir desafíos en la relación con la ciudad y el fenómeno de la “turismofobia”, especialmente en el Casco Vello, donde ya se han observado manifestaciones de rechazo al turismo marítimo.
La APV destaca que Vigo ha conseguido atraer a las navieras gracias a la capacidad de sus muelles, que permiten recibir tres grandes buques simultáneamente, y a su variada oferta. La ciudad ya no es solo un punto de paso hacia Santiago de Compostela; de hecho, solo un 10% de los pasajeros optan por excursiones fuera de la ciudad, prefiriendo explorar el entorno de Vigo, desde Baiona hasta Castrelos.




