La jornada, que forma parte de un encuentro que concluye este domingo en la ciudad de Vigo, marcó uno de los momentos más significativos para la comunidad religiosa. La ceremonia tuvo lugar en una piscina instalada específicamente en el vestíbulo del recinto para este propósito.
Los nuevos miembros fueron sumergidos en el agua de manera individual, un ritual que fue seguido con atención y aplausos por los más de 2.300 asistentes que se desplazaron hasta el Auditorio Mar de Vigo para participar en el evento.




