Esta iniciativa surge tras un caso judicial reciente que, aunque ya fue archivado para la comisión, puso de manifiesto la necesidad urgente de redefinir las funciones de cada parte en la organización de los festejos populares. La situación ha generado una importante incertidumbre en el sector, que busca ahora una solución conjunta.
“"Esto que nos pasó a nosotros le puede pasar a cualquier comisión."
Los organizadores defienden que su labor principal debe ser la dinamización y gestión de los eventos, mientras que las tareas de autorización y control de atracciones, por ejemplo, deberían recaer en las administraciones competentes. El objetivo es evitar interpretaciones ambiguas que puedan generar inseguridad y garantizar un marco de actuación transparente para todas las fiestas populares de Galicia.
El encuentro del 30 de mayo en Santiago busca unir a las comisiones de fiestas de toda la comunidad para abordar de forma colectiva esta problemática y mejorar la coordinación con las entidades públicas. La intención es sentar las bases para que situaciones similares no se repitan en el futuro, asegurando la continuidad y seguridad de las celebraciones tradicionales gallegas.




