Arqueología en Oímbra: Se confirma la ocupación prehistórica de A Ceada das Chás-Castelo de Lobarzán

La campaña arqueológica de la UVigo en el yacimiento orensano de Lobarzán saca a la luz materiales cerámicos, líticos y una cuenta de variscita, además de restos tardorromanos.

Imagen genérica de antiguas ruinas de piedra en una ladera gallega.
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Imagen genérica de antiguas ruinas de piedra en una ladera gallega.

Un equipo de la Universidad de Vigo ha confirmado la ocupación prehistórica en el yacimiento de A Ceada das Chás-Castelo de Lobarzán, entre Oímbra y Monterrei (Ourense), tras una nueva campaña arqueológica.

La intervención arqueológica llevada a cabo en el yacimiento de A Ceada das Chás-Castelo de Lobarzán, situado entre los municipios orensanos de Oímbra y Monterrei, ha confirmado su ocupación prehistórica. La campaña, realizada por un equipo del Grupo de Estudos de Arqueoloxía, Antigüidade e Territorio (GEAAT) de la Universidade de Vigo, se desarrolló desde el pasado 13 de julio y finalizó este viernes.
Los trabajos han permitido documentar nuevos materiales y estructuras que amplían el conocimiento sobre las distintas ocupaciones humanas en este espacio a lo largo de milenios. La iniciativa se enmarca en la línea de investigación del Área de Prehistoria de la UVigo, centrada en el estudio de las sociedades de la Prehistoria reciente en el valle del Alto Támega. La dirección científica contó con la colaboración de Diego Herrero, Beatriz Comendador, Eduardo Méndez y Mikel Díaz (UVigo), Miguel Ángel Álvarez (UVigo) y Víctor Rodríguez Muñiz (UVigo). La dirección arqueológica fue de Lucía Rodríguez (UVigo/Universidad de Alcalá). La actividad fue financiada por la convocatoria de ayudas a los grupos de investigación del campus de Ourense Inou 2026 (convenio UVigo-Diputación de Ourense) y contó con el apoyo del Concello de Monterrei.
La campaña, denominada 'Lobarzán Aberto', se centró en el estudio de este asentamiento prehistórico, datado entre los milenios IV y III antes de Cristo, para conocer las primeras comunidades campesinas del noroeste peninsular y su relación con el paisaje. Destaca la recuperación de un abundante conjunto de material cerámico y lítico, incluyendo una cuenta de variscita, mineral muy apreciado en la Prehistoria reciente. Su presencia evidencia redes de intercambio que conectaban Lobarzán con áreas de captación de materia prima a gran distancia. También se documentaron varias puntas de flecha de sílex, pruebas de la movilidad y contactos de estas poblaciones.
Los trabajos certifican la relación entre la ocupación prehistórica y una posterior ocupación de época altomedieval, confirmando la larga secuencia cronológica del enclave. La novedad más relevante fue comprobar que la actividad de época tardorromana alteró los niveles prehistóricos. Se descubrió una posible tumba cubierta con tégula, datada entre los siglos IV y VI, de plena época tardorromana. En una misma área de excavación conviven testimonios prehistóricos y restos tardorromanos. También se encontró lo que puede ser una posible bala de la Guerra Civil.
El equipo arqueológico señala que los resultados reafirman el "enorme potencial del yacimiento para futuras actuaciones arqueológicas" y contribuyen a arrojar luz sobre la historia del valle del Támega, sus dinámicas de poblamiento y sus contactos. El proyecto también ha incorporado difusión y educación patrimonial, con visitas al enclave y propuestas educativas para fomentar el conocimiento y la valorización del patrimonio arqueológico de la comarca.
Información elaborada a partir de la fuente oficial: Universidade de Vigo — DUVI (Diario da Universidade) (24/07/2026)