La población de Vigo y su área aumenta gracias a la inmigración

La provincia de Pontevedra gana casi 4.000 habitantes en un año, impulsada por la llegada de extranjeros, especialmente de Venezuela y Brasil.

Imagen genérica de personas de diversos orígenes étnicos observando la ciudad de Vigo y el océano Atlántico.
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Imagen genérica de personas de diversos orígenes étnicos observando la ciudad de Vigo y el océano Atlántico.

La provincia de Pontevedra, que incluye Vigo, se acercó al millón de habitantes a 1 de julio, con un aumento de 3.577 residentes respecto al año anterior.

La provincia de Pontevedra, que incluye Vigo, registró un crecimiento demográfico notable, alcanzando los 952.060 residentes a 1 de julio, lo que supone 1.232 más que hace tres meses y 3.577 más que hace un año. Este incremento se debe principalmente a la llegada de población extranjera, que ya representa el 15% de los habitantes de la provincia.
En los últimos doce meses, mientras que la población nacida en España descendió en más de 4.000 personas, la población nacida en países extranjeros aumentó en casi 8.000 residentes, situándose en 116.891. Esta tendencia al alza en la inmigración se produce en toda Galicia, aunque con diferente intensidad. A Coruña sumó 8.168 habitantes, Lugo 1.794 y Ourense 1.494.
La mayoría de los migrantes llegan a Vigo y su provincia procedentes de Venezuela y Brasil. Casi 2.000 venezolanos y alrededor de 1.500 brasileños se instalaron en la provincia en el último año. También se registró la llegada de colombianos, peruanos y senegaleses. En el camino inverso, los españoles que abandonaron la provincia optaron por otras comunidades autónomas, mientras que los extranjeros se dirigieron mayoritariamente a Latinoamérica, especialmente a Brasil y Venezuela.
La noticia también recoge testimonios de migrantes que llegaron a la ciudad. Gabriela Corocopio, de 38 años, llegó de Venezuela hace dos meses buscando mejores oportunidades. Alcides Iván Díaz, de 73 años, llegó hace 20 días desde Honduras, atraído por el clima agradable de Vigo a pesar de reconocer dificultades en la adaptación. Yemerson Abreu, también de Venezuela, lleva quince días en la ciudad con su hermano con la esperanza de encontrar trabajo y construir un futuro.