La película "¡Che, qué loco!", rodada en Vigo en 1952

Una comedia de Ramón Torrado con Pepe Iglesias, Pepe Isbert y Emma Penella que muestra la ría y el pazo de Castrelos.

Póster de película antigua de la comedia "¡Ché, qué loco!", con escenas de Vigo y personajes.
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Póster de película antigua de la comedia "¡Ché, qué loco!", con escenas de Vigo y personajes.

La película "¡Ché, qué loco!", dirigida por Ramón Torrado y rodada en Vigo en 1952, ofrece una visión de la ciudad, su ría y el pazo de Castrelos.

La cinta, producida por Cesáreo González, fue la primera en España del humorista argentino Pepe Iglesias, conocido como "El Zorro". La trama se centra en un hombre que debe casarse con una señorita de fortuna antes de una fecha límite para heredar una gran cantidad de dinero.
El argumento original es de Ramón Torrado, quien también escribió el guion junto a Antonio Ozores, Mariano Ozores y Francisco Ramos de Castro. La fotografía corrió a cargo de Alfredo Fraile.
El viaje del protagonista desde Buenos Aires a Vigo incluye escenas en el puerto y en el pazo de Castrelos. Allí, se hace pasar por un portugués para ser presentado al dueño, un hombre peculiar interpretado por Pepe Isbert, que excava en su finca en busca de restos arqueológicos.
La hija del propietario, interpretada por la joven Emma Penella, también es objeto del interés de un pretendiente rival, encarnado por Fernando Fernández de Córdoba. La trama se complica con la aparición de una antigua novia del protagonista, que consigue trabajo como cocinera y le gasta bromas.
La película incluye imágenes de lugares conocidos de Vigo, como restaurantes de la zona de O Castro. En su estreno, la cinta tuvo un gran éxito, según las crónicas de la época.
La boda casi se frustra por no cumplir la condición horaria, pero al final, debido a la diferencia horaria entre Buenos Aires y Vigo, la herencia se hace efectiva.
Además de las escenas rodadas en Vigo, la película se filmó en los estudios CEA en Ciudad Lineal. La crítica especializada señaló que, a pesar de ser sencilla y con escasos medios, resultó muy entretenida por su trama.
Destaca la interpretación de Pepe Isbert en su disparatado personaje, así como los inicios de Emma Penella. El director Ramón Torrado fue uno de los más populares de la época, colaborador de Suevia Film.