La situación, marcada por un episodio de calor histórica en la ciudad, ha generado una carrera entre los consumidores para hacerse con sistemas de climatización portátiles. La alta afluencia de clientes en las tiendas ha provocado que muchos establecimientos tengan sus estanterías vacías.
Este incremento en el consumo de aparatos de ventilación es una respuesta directa a las condiciones meteorológicas extremas que han afectado a Vigo en esta jornada, superando las previsiones habituales de venta para esta época del año.




