El padre Antonio, una figura conocida en Viana do Bolo, ha demostrado una vez más su voluntad de ayudar. El párroco no ha dudado en acercarse a las aldeas más afectadas para ofrecer su apoyo y cariño a los vecinos que están pasando por momentos difíciles.
Durante los incendios forestales del pasado verano, el padre Antonio ya se puso a disposición para colaborar en la extinción. Ahora, ante las consecuencias de otros desastres naturales, ya está preparando su equipo, incluidas las botas, para ayudar en la retirada de barro y piedras.
“"La gente agradece, y mucho, su apoyo."
La implicación y el deseo de ayuda del padre Antonio son un ejemplo de solidaridad comunitaria, especialmente valorado por los residentes de las zonas más golpeadas.




