La decisión de elevar el nivel de emergencia se debe a la proximidad de las llamas a una zona habitada y a que el fuego ya afecta a unas 8 hectáreas. El operativo desplegado para combatir el incendio es considerable.
En el lugar trabajan seis agentes, ocho brigadas, siete motobombas, dos palas y dos técnicos. Además, para su extinción han sido movilizados siete aviones y dos helicópteros, que actúan sobre la zona afectada.
La situación 2 se decreta por la proximidad del fuego al núcleo de población.
Este incidente se produce en un contexto de preocupación por la sequía y las altas temperaturas, que incrementan el riesgo de incendios forestales en toda la comunidad.




