El fuego se originó a las 16:19 horas y, tras un operativo de control, la Consellería do Medio Rural dio por estabilizada la situación a las 19:58 horas. Las labores de extinción contaron con el apoyo de cuatro agentes, un técnico y ocho brigadas forestales.
Para frenar el avance de las llamas, el dispositivo desplegó cuatro motobombas, dos palas, cuatro helicópteros y tres aviones. La intervención fue coordinada entre los medios autonómicos y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que aportó un helicóptero adicional.
La zona permanece bajo vigilancia mientras los servicios de extinción trabajan en la evolución del terreno y en la actualización definitiva de los datos sobre la superficie afectada.




