La capital de Tabeirós-Terra de Montes celebra la apertura de la renovada Praza de Galicia, un proyecto que comenzó con la peatonalización de calles clave como Ulla y Calvo Sotelo. Esta actuación, impulsada por el gobierno local que lidera Gonzalo Louzao y cuya gestación se remonta a la etapa del conselleiro José López, culmina con la creación de un espacio urbano más accesible y centrado en las personas.
La ceremonia de inauguración contó con la presencia del alcalde Gonzalo Louzao, el conselleiro de Cultura, José López, y el presidente de la Deputación de Pontevedra, Luis López. Estuvieron acompañados por numerosos vecinos, hosteleros y comerciantes, testigos de un momento histórico para la localidad.
“"Non estamos só inaugurando unha obra. Estamos abrindo unha nova etapa para o corazón da nosa vila."
El alcalde destacó el trabajo de la empresa concesionaria, Taboada e Ramos, a pesar de las adversidades meteorológicas invernales. También agradeció la labor de su predecesor, José López, y el apoyo de la Deputación de Pontevedra, que aportó un millón de euros a través del Plan Extra. Louzao subrayó la "sensibilidad y comprensión" de los vecinos y comerciantes durante el proceso.
La nueva plaza está pensada "para convivir, para pasear, para encontrarnos, para dinamizar la vida social y también la actividad económica", afirmó el alcalde, recuperando su papel como "corazón vivo de A Estrada".
“"Este é o final do proceso co que tantas veces soñamos e polo que tanto loitamos."
Por su parte, el conselleiro José López remarcó que la obra "culmina un proyecto ilusionante y ambicioso" para tener una "gran arteria principal completamente peatonalizada y ganada para el espacio público".
“"Esta humanización da Praza de Galicia marca un punto de inflexión no urbanismo, na mobilidade e na imaxe do centro urbano da Estrada."
El presidente provincial, Luis López, calificó la intervención como un "punto de inflexión" y subrayó la "estrategia compartida" entre el Concello y la Deputación para transformar el espacio público, augurando un impulso para el comercio local y las interacciones sociales.
La plaza mantiene su emblemática Farola y recupera la fuente restaurada, que vuelve a ocupar su lugar original tras ser trasladada desde la Alameda.




