La Casona, un emblemático edificio situado en el centro de la capitalidad municipal del Ayuntamiento de O Incio, que llevaba dos décadas en estado de abandono, se encuentra más cerca de iniciar una nueva etapa. La Diputación de Lugo confirmó este miércoles su intención de ceder el inmueble al ayuntamiento y colaborar en su recuperación con una aportación económica de 250.000 euros.
Estos compromisos fueron adquiridos por la presidenta del organismo provincial, Carmela López, el pasado mes de agosto durante una visita a la Casona. La propiedad del inmueble pasó a la Diputación en el año 2006 tras una expropiación realizada por la extinta Sociedade Urbanística Provincial (Suplusa).
La cesión formal del inmueble al Ayuntamiento de O Incio será uno de los puntos a debatir en el pleno provincial de la próxima semana. La aportación de 250.000 euros de la Diputación servirá de apoyo a la futura rehabilitación del edificio.
El alcalde de O Incio, Héctor Corujo, avanzó que la intención municipal es transformar la Casona y su entorno en un espacio público destinado al ocio y al deporte, extendiendo así la plaza principal de A Cruz, situada a escasos metros. Esta iniciativa se completará con una subvención de la Xunta de Galicia de similar cuantía, cumpliendo un compromiso expresado por el presidente autonómico, Alfonso Rueda.
Para Corujo, resolver la situación de la Casona representa saldar una "deuda histórica" con el municipio, un desbloqueo que requirió "mucha insistencia".
El inmueble, datado de finales del siglo XIX, cuenta con una superficie de unos 800 metros cuadrados distribuidos en dos plantas y forma parte de un conjunto que incluye otras edificaciones como un palomar. Su localización frente al consistorio motivó su expropiación con fines públicos, proyectos de restauración que nunca se materializaron, a pesar de los anuncios e incluso de un plan de demolición que encontró la oposición vecinal.
El deterioro acumulado a lo largo del tiempo provocó desprendimientos, lo que obligó a la Diputación de Lugo a realizar actuaciones de seguridad, como el apuntalamiento de la fachada principal y la retirada de elementos de la cubierta con riesgo para la vía pública.
La presidenta Carmela López reiteró la voluntad de la Diputación de "no querer que continúe siendo una discusión sobre el pasado, sino una oportunidad para el futuro", añadiendo que, tras estudiar el anteproyecto para poner el edificio al servicio de la ciudadanía, atendieron la solicitud del Ayuntamiento.
En otro orden de cosas, la Diputación también aprobará la cesión de una parcela en Maiorga al Ayuntamiento de Pantón, próxima al pantalán municipal, atendiendo a una petición de su alcalde para garantizar el acceso a la instalación fluvial. López señaló estos casos como "dos ejemplos más" de la disposición del gobierno provincial a atender peticiones "asumibles y beneficiosas para los vecinos".




