Estas jornadas permitieron que los asistentes se acercasen a este singular lugar de la provincia, guiados por un experto y acompañados por María Aurora Vide, vecina que "daba las aguas" desde los 11 años, siendo testigo directo de su esplendor.
Las propiedades de estas aguas ferruginoso-arsenicales, analizadas por el químico José Casares Gil, brotan a un ritmo de 1.440 litros por minuto. La tradición marca que deben ingerirse al instante, sin embotellar, para no perder sus propiedades.
La fuente original, con varias esculturas, sufrió saqueos y se encuentra dentro de una construcción muy deteriorada. Hoy en día, son pocos los visitantes que acuden a este lugar, que en su día fue muy concurrido por "agüistas" atraídos por su fama.
El manantial se encuentra a 1,5 kilómetros del núcleo de A Ferrería. Allí abrió en 1892 un hotel-balneario, propiedad de la familia Gasset, que vivió tiempos de esplendor hasta su venta en 1997. Un posterior proyecto de rehabilitación no tuvo éxito, y el complejo acabó en manos de un banco, quedando como un "esqueleto" que busca nuevo comprador.
La Semana do Patrimonio Invisible, que ya va por su segunda edición, también incluyó visitas a la Cova de Santalla de Lóuzara, en la comarca de Sarria, destacando sus espectaculares formaciones kársticas.




