Las acusaciones populares en el juicio que se sigue en la Audiencia de Badajoz creen que la contratación de David Sánchez, la modificación de su puesto a jefe de la Oficina de Artes Escénicas y la plaza para su amigo Luis Carrero fueron parte de un "traje a medida" realizado por la Diputación para satisfacer "caprichos" del hermano del presidente del Gobierno.
La vista oral, que se ha retomado este lunes con los alegatos finales, también ha sentado en el banquillo al expresidente de la institución provincial y líder del PSOE extremeño, Miguel Ángel Gallardo, junto a otros 9 cargos y funcionarios de la diputación. La Sala ha rechazado una nueva declaración de David Sánchez, alegando que no ha habido cambios "sustanciales" en el relato de los hechos tras la elevación de la petición de pena.
El abogado de Manos Limpias, José María Bueno, ha insistido en que la intervención de miles de correos derivó en "nuevos delitos y nuevos responsables", calificando el caso de mayor "gravedad" que un simple "enchufe".
Según la acusación, el "único mérito" de David Sánchez para ocupar el puesto era "ser hermano de quien era: Pedro Sánchez", y el proceso de selección fue una "patraña", cuestionando incluso si llegó a realizarse la entrevista que lo designó.
Tanto Manos Limpias como otras acusaciones como Hazte Oír, Abogados Cristianos y Vox han calificado de "demoledor y aplastante" el informe de la UCO. Dicho informe señala a Gallardo como promotor de la creación del puesto y consentidor de su posterior cambio de nomenclatura para presuntamente satisfacer las preferencias de David Sánchez.
Las acusaciones consideran que David Sánchez no solo fue el "beneficiario", sino también el "instigador" de decisiones "políticas" que llevaron a funcionarios a intentar revestir de legalidad "procedimientos administrativos viciados".




